Raúl Reguera

Entradas de Mayo 2009

Pista de aterrizaje

Mayo 22, 2009 · 2 comentarios

Hace una semana regresé a mi ciudad. Podría decirse que atrás quedaron los días de viaje, los exóticos paisajes del trópico asiático, sin embargo lejos de haberse perdido en el espacio para recordarse tan sólo en mi memoria, siento que están aquí, por todas partes. No los veo pero los intuyo, más allá de los recuerdos, los tengo cerca, tanto que es como si no los hubiese abandonado.

Hoy, después de reflexionar sobre mi vuelta  y comprendiendo que nunca se regresa siendo el mismo, que no quiero aterrizar del todo, que son demasiadas cosas buenas como para dejarlas atrás, como para no traerlas hasta aquí, como para no dejar un puente entre lo uno y lo otro, decido que quizá lo mejor, es dejar de buscar esa pista de aterrizaje y seguir volando.                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                             

Categorías: General

Kuala Lumpur

Mayo 11, 2009 · 1 comentario

 
Kuala Lumpur

 

Las torres Petronas. Quién se cree todo este cuento?

Categorías: General
Etiquetado: ,

El día en que volé con tortugas

Mayo 4, 2009 · 1 comentario

Hace unos días dejé este mundo tal  y como lo conocía. Me sumergí en una sensación de libertad que me acompañará muchos años, tal vez toda la vida. Duró apenas unos instantes, sin embargo su intensidad pudo romper con la realidad de saberme bajo el agua, pudo con la necesidad de aire, con la presión sobre mi cuerpo, con el miedo. Unos segundos, nada más, pero sin duda unos de los segundos más bellos de mi vida. Fue como si aquella tortuga me hubiese dejado acompañarla en su largo viaje, como si el mar me hubiese aceptado en su seno, rodeado de peces que desafían a la imaginación, de plantas de formas y colores imposibles, siendo parte de un todo absoluto. Sentí el tacto de mis manos sobre el caparazón, el agua envolviendo mi piel, y la velocidad del recorrido, eterno. Lo sentí como si así hubiese sucedido, lo sentí de esa misma forma y, a veces pienso que quizá fue así como ocurrió, pero no me importa saber que sólo fue una sensación, que mis manos nunca acariciaron aquel caparazón, que la velocidad no fue más que el lento recorrer de mi cuerpo en un medio que no es el suyo, que la eternidad terminó viendo como su figura se perdía entres corales y peces.

Soñar, lo mejor de aquel día fue haber podido soñar con la libertad. Unos segundos convertidos en el resto de mi vida.

Categorías: General
Etiquetado: ,