
Mayo está próximo y con él, un nuevo viaje. No tengo claro hacia donde me llevará y ningún deseo de saberlo, porque de eso se trata. Caminar para aprender de lo andado y seguir caminando para nunca dejar de aprender. Madrid siempre está ahí para recibirme como una madre al hijo que llega cansado. Aunque las ciudades no cambian en tan poco tiempo, tengo la certeza y la experiencia de saber que yo sí lo hago, y por lo tanto nunca regreso al mismo Madrid. Cada vuelta a casa es distinta, cada regreso se transforma en una nueva oportunidad para abrir puertas antes cerradas y cerrar las que nunca debieron abrirse. En cada ocasión todo es igual, todo es diferente.
0 respuestas hasta el momento ↓
Todavía no hay comentarios... Empiece usted rellenando el siguiente formulario.