En realidad no importa que esta imagen haya sido tomada desde el espigón de la playa de la Barceloneta. No importa tampoco el día en que se realizó. No trasciende si Ariel se encontraba o no leyendo a unos pocos metros, ni si el día anterior había llovido. Lo único relevante son los recuerdos que puedan surgir tras contemplarla. Las sensaciones que estos recuerdos produzcan en nosotros y las consecuencias que éstas provoquen en nuestras vidas.
